¿Dónde reside la belleza?
Todo es muy subjetivo, los colores, los sentimientos, las experiencias... porque al ser personas totalmente diferente, percibimos y sentimos distinto. Como bien dice el dicho, "para gustos, colores", pero a mí me gustaría añadir mi granito de arena: "para gusto colores y números", ya que éstos son infinitos, al igual que los conceptos que puedan existir sobre la belleza.
Pero lo que sí que es cierto, es que cada uno de nosotros deberíamos sembrar un mínimo de belleza en este mundo cambiante. Belleza, según mi punto de vista, desde el corazón. Es decir, la belleza de ser buenas personas aporta a la sociedad y al planeta más razones para buscar el lado positivo cuando uno está decaído.
La belleza de querer lo mejor para todos, la belleza de mirar a los ojos cuando se mantiene una conversación, la belleza de ayudar a quien lo necesita, la belleza de consolar... Parece un poco "antiguo" estos conceptos. Pero es que, por más que pensemos que hemos evolucionado en 2018, la belleza de ser buena persona está en nuestro ADN, solo hace falta parar los pies en seco, y mirarnos por dentro.
El otro día, leí una cuestión que planteaba una instagramer, María Turiel: "¿Cuándo veis a alguien llorar en la calle os acercáis a ella o simplemente pasáis de largo?. A esto me refiero. Muchas veces las personas se sienten solos, tristes, impotentes, cansados... y más hoy, casualidades que sea "martes 13" (otro tema del que se podría hablar horas y horas). Quizás, esa persona que está llorando en un sitio público no necesite nada más que una mirada cómplice, una sonrisa, un pañuelo, o la frase adecuada para el momento.
Creo que si queremos que esta sociedad evolucione notablemente, no solo a nivel tecnológico, debemos mirar más por el otro, y como anteriormente he dicho, sembrar una gota mínima de la belleza de ser un alma buena.
Ahora también está en tu mano. ¿Te animas a plantar semillas de belleza desde el corazón?


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